El primer filial del club militaba por cuarto año seguido en Primera provincial Barcelona (subimos a la vez que el Torreblanca a Segunda catalana aquel glorioso 2022 postpandemia). Al tener de nuevo al Torreblanca C en la misma categoría, hay que hacer ingenierías con los órdenes de fuerzas para que ambos sean competitivos en una categoría ya donde hay rivales de entidad y si es posible, salvar uno pronto para ayudar al otro las últimas rondas.
El sorteo nos había deparado un grupo complicado con tres equipos no filiales bastante fuertes; Ateneu Barcelonès, Esplugues (que habían quedado primero y segundo el año pasado también en el grupo del Torreblanca B) y Peón Negro. Además había cuatro filiales que podían venir fuertes (Sabadell C, St Andreu C, Congrès B y At Colón D) y dos que, visto sus órdenes de fuerzas, serían más flojos que nosotros (Cadena B y La Lira B).
A mediados de enero, un lluvioso domingo, comenzó el baile. Y nos pilló a paso cambiado en nuestra visita al Congrès B. Pudimos ir con un equipo casi de gala, con los dos primeros tableros nuevos de más de 2000, Gonzalo y Enrique y la eterna promesa Triunfante que solo podía jugar dos rondas porque en febrero se mudaba a otras latitudes. Los Elos eran similares, incluso con ventaja nuestra por arriba pero no salió nada, varios jugadores se dejaron pieza y solo pudimos rascar tres tablas (Triunfante y los nuevos Enrique y Pepe) para un contundente y desalentador inicio, 6,5 a 1,5.
El siguiente domingo debutamos en casa contra el Sabadell C. Y se empató a 4 gracias a un último servicio de Triunfante que ganó su partida. El regusto fue agridulce ya que a priori iban a ser fuertes pero, según ellos por bajas y las incidencias en RENFE, habían venido bastante flojos. Nosotros, ya que el C descansaba, reforzamos con tres jugadores del C por abajo pero el resultado final fue de tablas.
La tercera ronda visitábamos al Peón Negro y volvimos a encajar un 6,5 a 1,5 aunque esta vez el rival era mucho más fuerte, con seis jugadores por encima de 2000 y además contamos con algunas bajas
A la cuarta llegó la vencida. Contra el Sant Andreu C en casa, se luchó muy bien y ayudados por cuatro victorias en los cuatro primeros tableros, estrenamos el casillero de triunfos, cosa que necesitábamos con urgencia ya que se estaba complicando mucho la misión de evitar los dos puestos de descenso, aunque había mucha igualdad por abajo entre seis equipos.
La ronda 5 fue una verdadera lástima. Visitábamos el precioso edificio del At. Barcelonés que rezuma cultura por los cuatro costados. El Ateneu, que había renunciado al ascenso el año pasado, tenía un equipo más flojo que ligas anteriores. Tuvimos la mala fortuna de un problema de salud de un jugador a última hora lo que debilitó un poco el equipo, aunque se peleó bien. Por arriba Gonzalo tuvo contra las cuerdas a un rival muy fuerte pero sucumbió en los apuros y Páez logró su primera victoria de la temporada, pero nos quedamos sin premio porque se escaparon las dos últimas partidas. A la postre, un 5 a 3 que hacía daño.
Ya en esta ronda entraron los veteranos guerreros Manel y Montoya para ayudar al equipo tras la misión cumplida de mantener al Torreblanca C. Como curiosidad, la idea era salvar pronto el B para que el C fuera de gala como pudimos hacer el año anterior, pero había sido al revés esta temporada, cosa que también nos servía.
La ronda 6 venía el favorito, el Esplugues, que estaba luchando con el Peón Negro y el sorprendente líder, el Congrès B (al que felicitamos porque, contra pronóstico, ha acabado ascendiendo). Igual que la semana anterior, tuvimos opciones reales, un jugador suyo decía que la cosa se encaminaba a un empate, pero el match volvió a caer del lado de los rivales por 3 a 5. Buenas tablas de Luis Pérez, ya asentado en el equipo tras las dos primeras jornadas con el primer equipo por bajas, contra un veterano Maestro Fide.
Tras estas dos dolorosas derrotas, llegaba el momento de pelear con los dos últimos clasificados, que los teníamos pegados en la clasificación. Primero, visitamos al vecino Cadena B. Ellos iban con todo lo disponible y a nosotros nos faltaban los dos primeros tableros habituales. Conseguimos de tablero 1 a Javier, un socio que lleva años sin jugar pero siempre se federa por si las moscas. Nos dijo que no esperásemos nada de él por su letargo ajedrecístico de 4 años, pero hizo una partida muy seria que pudo ganar aunque se tuvo que conformar con tablas. El final fue de infarto, con el match empatado, faltaba la partida del comandante Montoya contra una experimentada jugadora del Cadena. Montoya se había ido triste de la derrota en su debut este año con el B en el At Barcelonès pero vaya si se resarció. Jugó un difícil final como un maestro para darnos el definitivo 3.5 a 4.5 a nuestro favor.
Ya más tranquilos aunque con la obligación de sacar medio punto más en las dos rondas restantes, recibimos al colista La Lira B al que se ganó 5 a 3, aunque con ciertos apuros. Gonzalo y Enrique, como en la jornada 4 volvieron a ganar en los dos primeros tableros para conseguir matemáticamente mantener la Primera Provincial.
En la última ronda no nos jugábamos nada y fuimos con dos jugadores que apenas habían jugado una partida en toda la Lliga y con el D y con un sub12 de la escuela. El At. Colón D tampoco se jugaba nada, da gusto cuando uno llega con los deberes hechos a la última jornada. Ellos alinearon un equipo bastante flojo y se logró la mayor victoria de la temporada (2 a 6).
Al final con estas tres victorias seguidas, quedamos nada menos que quintos, la mejor clasificación histórica del filial en su historia.
Cabe felicitar a los habituales del Torreblanca B: Gonzalo, Enrique, Luis, Alejandro, Páez, Pepe Terrón (gran Lliga), Romaguera y Gil. Con la ayuda las dos primeras rondas del emigrado Triunfante, las últimas de los veteranos Manel y Montoya, Perelló y Alfonso. También colaboraron puntualmente Javier, Jesús, Ángelo, Nuno, Beni Priego, Álex Budria, Álex Fernández, Rossella y Meri.